Dactiloscopia. Juan Vucetich la define como: la ciencia que se propone la identificación de la persona físicamente considerada por medio de la impresión física de los dibujos formados por las crestas papilares en la yema de los dedos de las manos. En tanto El doctor Oloriz Aguilar la define como: el examen de los dibujos papilares visibles de las yemas de los dedos de las manos con objeto de reconocer a las personas (apud. Trujillo, 2007).
La dactiloscopia es la ciencia que busca identificar a las personas por medio de sus surcos y cresta que estas presentan en la yema de los dedos de las manos, y que forman dibujos caprichosos al momento de ser impresos en alguna superficie. Principios básicos de la dactiloscopia.(LENIN O.S).
La Dactiloscopia es la ciencia de aplicación que se propone a la identificación de la persona físicamente considerada por medio de la impresión o reproducción física de los dactilogramas formados por las crestas papilares en la yema de los dedos de las manos. Los principios de la dactiloscopia son tres. El primero es la perenidad, la cual se basa en el indudable hecho de que las huellas dactilares se forman en el sexto mes de la vida intrauterina y son perennes desde ese momento hasta la descomposición del cadáver en que viene la desintegración. El segundo es la inmutabilidad, la cual se apoya en el innegable hecho de que las crestas papilares no pueden modificarse fisiológicamente, voluntaria ni patológicamente, pues hasta en las lesiones, quemaduras y desgastes profesionales o intencionados que sufra la yema de los dedos de las manos de una persona se reconstituyen por completo los dibujos digitales, siempre que no se haya destruido la dermis de manera extensa y profunda. Y el tercero es la diversidad, la cual los dibujos papilares tienen diversidad de formas en las que jamás podrán hallarse dos iguales, es posible denominarlos diversiformes, pues aun encontrándose dos o más con mucha semejanza, los puntos característicos que posee cada uno de ellos hacen imposible tal acontecimiento (Trujillo, 2007).
Sección dactiloscópica. Se lleva el control de los archivos decadactilar y monodactilar de primodelincuentes, reincidentes y personas que solicitan antecedentes no penales, así como de huellas o fragmentos dactilares provenientes de los escenarios investigados, por medio del sistema manual tradicional y con el computarizado. Se realizan estudios comparativos de huellas dactilares problema contra otras consideradas como testigo, ya sean fragmentos o dactilogramas completos. Se consultan los archivos tradicionales y computarizados para localizar reincidentes dentro de las personas sujetas a investigación. Se aplican reactivos específicos sobre objetos con superficie obvia para localizar huellas latentes invisibles. También el experto en dactiloscopia asiste al lugar de los hechos o a los escenarios sujetos a investigación para realizar sus tareas científicas, como localización, revelado y levantamiento de huellas dactilares dubitadas. Se toman fichas decadactilares a sujetos a investigación, a cadáveres en el anfiteatro o morgue, y a personas que desean antecedentes no penales. En fin, esta sección se encarga con el apoyo de la antropometría y la fotografía, de cumplir con todos los trabajos que competen a su área para la identificación de sujetos vivos o muertos, que incluye, por ejemplo la aplicación de los sistemas computarizados AFIS, CYBER y PRINTRAK, que conjugan el estudio de las impresiones dactilares, fotografías, retratos hablados, medias filiaciones, nombres, alias, etcétera, para reconocer la identidad de sospechosos, individuos sujetos a investigación o cadáveres (Montiel, 2008).
Las huellas. Huellas dactilares. Los tipos de huellas dactilares, se dividen en: huellas visibles y huellas latentes.
Huellas Visibles: Son aquellas que pueden observarse a simple vista, sin la necesidad de emplear elementos para revelarlos. En ellas media una sustancia entre el dactilograma natural y el soporte. Se distinguen 4.
-Rastros por impregnación Dejados en la superficie por dedos que han tomado contacto previamente con sustancias no pulverulentas tales como pintura, sangre, tintas, grasas, aceite, etc. cuando un dígito es impregnado por cualquiera de estas sustancias y posteriormente este se aplica contra una superficie plana y limpia, quedarán impregnadas las crestas dactilares. Si el dedo está demasiado impregnado con esta sustancia, en principio la huella será una mancha; pero en sucesivas impresiones las sustancias se irán eliminando paulatinamente y se producirá la huella no empastada. En estas condiciones, las huellas pueden ser identificables. Obviamente, en un hecho criminal, cuando la huella se manifiesta por impregnación de sangre, debemos tener en cuenta que la misma no sólo pertenecerá al victimario, sino que también puede ser de la víctima u otras personas.
-Rastros por sustracción se producen cuando un dedo presiona sobre una capa de polvo no muy gruesa y parte del mismo queda retenido en las crestas. Al retirar el dedo, se sustrae del plano original parte del sólido, reproduciéndose en forma mas o menos fiel los dibujos dactilares. Estos dibujos no tienen valor desde el punto de vista de la identificación, puesto que carecen de detalles importantes, pero puede utilizarse como elemento de juicio para orientar la investigación.
-Rastros por depósito. En este caso, el depósito será pulverulento de cualquier sustancia que se encuentre finamente dividido como los pigmentos, el hollín, harina, talco, polvo atmosférico, etc. La presión de los dígitos sobre cualquiera de estas sustancias hace que las mismas queden retenidas sobre las crestas. Al aplicar el dedo sobre cualquier superficie limpia, esta dejara impresa las huellas la cual en la mayoría de los casos será apta para el cotejo.
-Rastros por ataque Son aquellos que se producen sobre superficies que reaccionan químicamente con los componentes de la exudación, dando figuras que reproducen fielmente los dibujos originales.
Huellas latentes: Son originadas cuando la sustancia química que exudan los poros (agua, aceites, aminoácidos y sales) se depositó sobre una superficie determinada, produciendo de esta manera la huella latente y por ende no observable a simple vista. (http://cienciaforense.com/Pages/EvidenciaFisica/Dactiloscopia.htm, 2010).
En el campo de la investigación criminal, una de las más importantes tareas del investigador es la de descubrir las huellas dejadas por el delincuente en el escenario del crimen. Hay muchos tipos de huellas, pero una de las más difíciles de encontrar y de las más importantes, lo son, sin duda alguna, las huellas latentes dejadas por las crestas papilares, ya sean de la palma de la mano, de los dedos, o de la planta de los pies. Se llama “huella latente” a la marca invisible que dejan las crestas papilares impregnadas de sudor sobre cualquier superficie lisa que se ponga en contacto con ellas. En el lenguaje de la dactiloscopia, todos los rastros invisibles a los ojos sin cristales de aumento, dejados por las crestas papilares en el escenario del crimen, son llamados, “huellas latentes” (Lubian 2006).
Crestas y surcos. Los dibujos papilares incluyen las papilas y los surcos interpapilares. Las crestas papilares son relieves epidérmicos situados en las palmas de las manos y en las plantas de los pies. Los surcos interpapilares se determinan por las depresiones que separan dichos relieves o crestas. La dermis es la capa interior y más gruesa de la piel, que contiene el dibujo papilar. La epidermis es la membrana que cubre la dermis. Los poros papilares son los diminutos orificios de forma y dimensiones variadas que en crecido número existen en las crestas papilares y por los cuales se expulsa el sudor. Las crestas papilares son glándulas de secreción de sudor situadas en la dermis, llamadas sudoríparas. Constan de un tubo situado en el tejido celular subcutáneo, formado por un glomérulo glandular con un canal rectilíneo, que atraviesa la dermis, y termina en la capa córnea de la epidermis, concretamente en el poro, que es un orificio situado en los lomos de las crestas papilares. Una vez que el sudor sale al exterior, se derrama por todas las crestas y se mezcla con la grasa natural de la piel, dando lugar a que, cuando se toque o manipule un objeto apto para la retención de huellas, éstas se queden impresas en el mismo (wikipedia, http://es.wikipedia.org/wiki/Huella_dactilar, 2010).
Formación de las huellas latentes. Estas huellas son formadas por el sudor exudado por las glándulas sudoríparas y por una pequeña cantidad de aceite exudado por las glándulas sebáceas adyacentes en los folículos pilosos. En las palmas de las manos y dedos y en las plantas de los pies no hay glándulas sebáceas, el aceite que aparece en las huellas latentes es procedente de otras partes del cuerpo, tales como la cara, cuello, pelo, cuero cabelludo, etcétera, que al ser tocadas estas partes con las manos recogen siempre algún aceite. Al tener las manos contacto con algún objeto estas depositan el sudor que contienen sobre el mismo. Al efectuarse este contacto se producen los dibujos que forman las crestas papilares que tienen los orificios por donde exudan el sudor extendiendo sobre esa superficie su secreción. Todos los objetos lisos y porosos tocados por las manos tienen más o menos reproducidos sobre ellos los dibujos papilares, naturalmente invisibles, pero que pueden ser revelados por distintos procedimientos (Lubian, 2006).
Búsqueda de huellas latentes. La búsqueda de las huellas latentes, en el lugar de los hechos, es recomendable que se haga de una manera sistemática. Para obtener éxito es necesario hacer una reconstrucción mental de los posibles movimientos hechos por el criminal; y el técnico debe colocarse en el lugar del autor del hecho, mentalmente, y comenzar a examinar cuidadosamente cada objeto que pudiera haber sido tocado por el criminal. Por ejemplo si la entrada o salida se hizo por una puerta debe examinarse cuidadosamente el tirador de la puerta, el marco de la misma y de los paneles. Cuando se está investigando la naturaleza del crimen, sus resultados nos van a indicar donde, con más probabilidad vamos a encontrar huellas latentes. Si por ejemplo es un robo de joyas, es necesario hacer un examen minucioso del joyero, o arca donde se encontraban las joyas. Todos los objetos en la investigación deben ser manipulados con sumo cuidado. Deberán usarse guantes y tomar estos objetos por el lugar que menos posibilidades haya de que fuera tomado por esa parte, y así evitar el dañar las posibles huellas que en él pudiera haber. Para manejar las cartas, documentos, etc., deberán usarse unas pinzas. Para la búsqueda de huellas latentes lo mejor es usar una lámpara eléctrica y dirigir sus rayos de luz en forma oblicua sobre el lugar sospechoso, así hay más posibilidades de hacer visible las huellas (Lubian, 2006).
Superficies, reveladores y levantadores.
Superficies. El investigador dactiloscopista se va encontrar con dos tipos principales de superficies las cuales son porosas y no porosas también llamadas lisas. Es importante conocer el tipo de superficie en la cual el investigador va aplicar un reactivo con el fin de obtener un fragmento dactilar para su posterior cotejo de huellas dactilares, a si mismo dependiendo de la superficie se podrá levantar y fijar de una manera adecuada. Una superficie porosa también se conoce como superficie “pegajosa”, entre las que encontramos madera, papel, cartón, etc. las superficies no porosas, es cualquier superficie pulida, enchapadas, cromo, plata, vidrio, superficies esmaltadas, objetos de porcelana, plástico, metal, entre otras.
Reveladores.
Los reactivos para revelar huellas latentes son fórmulas únicas cada una con un propósito especifico, y para un tipo especifico de superficie, hay disponible una variedad de sustancias en forma de polvo. Un buen reactivo para revelar huellas latentes debe tener suficiente adhesividad, suficientes características humectantes, su fórmula debe tener un agente que mantenga claros los espacios entre las crestas papilares, de manera que no se formen características de identificación falsa. La selección de un reactivo se basa en factores como, el color que debe contrastar suficientemente en las superficies en donde se va a aplicar, para permitir la fijación fotográfica de la huella latente y la adherencia del reactivo que sea únicamente a la humedad que abarca la huella latente y no a la superficie, existen 2 métodos para el revelado de huellas latentes, está el método físico y el método químico. Reveladores físicos. Son polvos adhesivos que se eligen de acuerdo a la superficie donde se encuentra el rastro estos se adhieren a los lugares húmedos de los dibujos dejados por las crestas papilares, se utilizan con aplicadores en forma de brochas con cerdas de diferentes materiales como fibra de vidrio, pelo de camello o caballo, plumas de diferentes aves algunos de estos polvos son el negro de humo, oxido de plomo, el reactivo color blanco, sangre de drago, los fluorescentes, magnéticos, el revelado se realiza introduciendo la brocha en el depósito del polvo, se espolvorea el polvo en forma ligera y escasa en la superficie donde se presume que existe una huella latente se hacen movimientos circulares con la brocha a fin de que aparezcan los dibujos papilares tan pronto estos sean apreciables los movimientos de la brocha se harán siguiendo el sentido de los sistemas crestales, siendo apreciables los dibujos papilares se remueve el excedente del polvo. Reveladores químicos. Son productos muy tóxicos, se recomienda usarlos en el laboratorio, en cajas especiales para que no se volatilice el producto. Se necesitará aparte del gabinete hermético, un humidificador, y sobre todo una campana para que expulse los vapores. Sí dejamos la muestra, por más tiempo de exposición del que necesita, se corre riesgo de perder el rastro. Se busca una reacción química entre el reactivo elegido al caso especifico y los componentes de la huella latente ya sea con los aminoácidos, agua aceites o sales. Existen varios procesos químicos para revelar huellas latentes, vaporización de yodo, DFO, ninhidrina, nitrato de plata, revelador físico, vaporización de cianoacrilato.
Levantadores. Actualmente la cinta plástica o adhesiva (celuosa) funge como levantador de fragmentos dactilares, esta no es una cinta adhesiva cualquiera, tiene que reunir ciertas características, entre las que encontramos las siguientes, primero, que sea lo suficiente mente ancha para que logre entrar todo el fragmento dactilar, segundo, ser transparente y tercero, tener una materia adhesiva distribuida de manera homogénea esto con el fin de poder levantar todo el fragmento dactilar de manera continua y completa. La cinta adhesiva no es un levantador útil para superficies porosas y algunas no porosas, como lo son el cartón, papel, o superficies pintadas. Cabe destacar que la cinta adhesiva no es un método seguro para la protección de los fragmentos dactilares, ya que si no son manipulados correctamente los fragmentos dactilares encontrados en las cintas, estos podrían alterarse, y en una investigación seria una evidencia carente de valor pericial.